ANÁLISIS DE CASO

Todos sabemos que los propietarios de una casa se preocupan por mantenerla bien, bonita y sobre todo duradera, brindándoles comodidad y bienestar. Cuidar la casa es una responsabilidad de todos los que la ocupan, tanto de los adultos como de los niños, pero los chiquitos lo van a hacer sin duda alguna si siguen el ejemplo de sus padres y entienden el por qué es importante cuidarla y quererla. Sería ilógico pensar que quienes la habitan pudieran realizar actos que la deterioren; sin embargo, eso es exactamente lo que pasa con la humanidad, y su hogar, el planeta tierra. El hombre está destruyendo su propia casa con actos indiscriminados de contaminación y una violencia sin límites en contra de sus hábitats y animales. 

 
Como ya lo hemos visto, leído y escuchado por diferentes medios, las naciones más contaminantes son aquellas económicamente más desarrolladas, las cuales dependen de las industrias más contaminantes para poder sustentarse; ahora bien, en términos de afectación y soluciones, a veces creemos que es muy relevante enfocarnos en qué país se producen las emisiones, también creemos que sólo ellos allá donde el cielo es gris, es donde deberían actuar más y más rápido; pero no, evidentemente el efecto es global. Los GEI que se emiten en cualquier lugar del planeta, sean producidos por un automóvil que circula en Chía o por las termoeléctricas de Texas, tienen consecuencias para el cambio climático de la tierra como un todo. Es decir, el impacto de este tipo de contaminación no es de naturaleza local sino global. 

 
Que el planeta Tierra no traspase el umbral de 2 °C de calentamiento, es lo que se propusieron los gobiernos del mundo, pero esto tampoco nos dará mucha tranquilidad pues los impactos en ese nivel son considerables. Los científicos dicen que no es aconsejable permitir que se exceda este límite, pues los impactos podrían ser de altísima gravedad y nos podría costar nuestra supervivencia como especie en el planeta Tierra. 

 

Un mundo con 2 °C de aumento promedio de la temperatura producirá graves daños en Latinoamérica y el Caribe, entre otros: 

  • Los cambios ecológicos pondrían en peligro hasta 70% de los cultivos de soya del Brasil y 45% de los cultivos de maíz de México. 

  • El número de huracanes de alto impacto se incrementaría en 40%, con el doble de la energía que el promedio actual. 

  • El blanqueamiento de los arrecifes de coral incrementaría y el volumen de la captura pesquera decrecería hasta 50% en el Caribe. 

 

Entonces ¿Cuáles van a ser los impactos en el futuro? Depende de la cantidad de gases de efecto invernadero que emitamos. Si nuestras emisiones siguen creciendo, a finales del presente siglo, la temperatura podría aumentar más de 5 °C en relación con la época preindustrial; pero si las reducimos sustancialmente, podríamos evitar un aumento de más de 1,5 - 2 °C en relación con dicha época. 

 

Para combatir el calentamiento global, debemos reducir nuestra huella de carbono disminuyendo el uso de combustibles fósiles y adoptando prácticas sostenibles. Esto incluye utilizar fuentes de energía renovables como la solar y la eólica, promover el transporte público y fomentar prácticas de eficiencia energética en hogares y empresas. Plantar más árboles y preservar los bosques existentes también ayuda a absorber el dióxido de carbono de la atmósfera. 
 

Comentarios